¡TESOROS BAJO EL AGUA!

En nuestra ciudad vivimos rodeados de agua. No solo el mar, sino también ríos, arroyos y lagunas. Seguramente, en su quehacer diario, pasen cerca de algún arroyo. ¿Se detuvieron alguna vez a contemplarlos? Esos arroyos no son simplemente agua que corre, en su interior albergan una gran biodiversidad. Muchos de esos organismos presentan rasgos particulares que les permiten sujetarse a las rocas o al fondo del cuerpo de agua, evitando así que la corriente de agua los mueva. Un ejemplo de estas adaptaciones son las que presentan las larvas de Blephariceridae (Edwarsina sp.): tienen “ventosas” en su abdomen que les permiten adherirse a las rocas, puesto que viven en las cascadas o rápidos de los arroyos (donde la velocidad de corriente es alta). Estas larvas son solo una parte del ciclo de vida de estos organismos. La historia de vida se completa con 4 estadios de larva y una pupa de la cual emerge el adulto que es alado y terrestre.

Entre lo que denominamos “insectos acuáticos”, es muy común que solo vivan una parte de su vida en el agua. Pero, por supuesto, ¡hay una gran variedad de combinaciones! Más adelante les contaré sobre otros invertebrados acuáticos y sus particularidades.

Foto : Blephariceridae (Edwarsina sp.).

Autora: María Eugenia Lopez.