Especies exóticas invasoras

Mucho se escucha últimamente de las especies exóticas, y hace poco te contamos lo que sucede en la Isla de los Estados con la cabra y el ciervo colorado, pero ¿qué características tienen en común todas estas especies para recibir tal denominación? Las poblaciones de cualquier especie habitan en un ambiente más o menos delimitado pero, por diversas razones, algunas veces pueden desplazarse a otras áreas, como por ejemplo una bandada de pájaros que luego de alimentarse llegan a una isla donde nunca antes se los ha visto. Este paso, llamado introducción, es poco frecuente de forma natural, pero con la globalización, el traslado de distintas especies por parte de los humanos, tanto de forma intencional como accidental, se ha hecho cada vez más común,. Como ejemplo, en la imagen que acompaña esta nota podemos ver el momento de la introducción de los castores en Tierra del Fuego en 1946. Sin embargo, para ser consideradas especies exóticas invasoras, no basta con que los individuos lleguen a un nuevo lugar, ya que muchas veces sucede que no consiguen alimento, refugio, o que por alguna razón no logran reproducirse. El segundo paso es entonces el establecimiento de la población exótica (es decir aquella que se encuentra fuera de su distribución natural). Las poblaciones que logran establecerse frecuentemente no se adaptan tan bien al nuevo ambiente como para poder dispersarse (tercer paso necesario) y esta situación se da solo bajo condiciones que favorecen mucho a la población exótica. De todas formas, aun habiéndose dispersado exitosamente, solo algunas especies perjudican realmente el ambiente. De modo que, por fin llegamos, solo si todas las características mencionadas anteriormente se dan juntas estaremos frente a lo que se denomina una especie exótica invasora. Si bien aquí solo mencionamos un par a modo de ejemplo, en nuestra isla hay muchas especies invasoras, y no solo de animales, y es nuestro compromiso tratar de evitar que la lista siga creciendo.

  Autor: Lic. Pablo Jusim